RECUERDO AL INDIO ONA
José Perich Z. – Danny Perich C.



Felices vivían cruzando la estepa,
su vida la caza, el fuego su Dios;
amor ambulante sin penas ni odio,
no había fronteras, no había ambición.

La tierra del fuego, su reino por siglos,
el blanco koliat total invadió
y en cruenta lucha, más hambre, más frío
una humilde raza así sucumbió.

Ya no alegran las pampas sus gritos de caza,
ni silvan las flechas buscando el ñandú,
ni se oye en las noches de pálida luna
la voz lastimera del viejo karchú. (Bis)

Sus tumbas sin cruces se encuentran perdidas
detrás del mickay o abonando el coirón,
mientras la ambición sobre ellas trabaja,
bajo la mentira: civilización.

Ya no alegran...